Las natillas caseras de vainilla se preparan con una cazuela, unas varillas y un poco de atención al fuego. Esta receta combina yemas y una pequeña cantidad de maicena para conseguir una crema suave que se come con cuchara. No lleva nata y se sirve fría, con una galleta María si te apetece.

La diferencia entre unas natillas finas y una mezcla con grumos suele estar en la temperatura. Añadir la leche poco a poco y remover por toda la base facilita el trabajo. Ten preparados los cuencos antes de empezar: cuando la crema espese, conviene repartirla sin dejarla abandonada en la cazuela caliente.

Ingredientes para cuatro raciones

Preparación: 10 minutos. Cocinado: 10–15 minutos. Enfriado: unos 20 minutos y después 3 horas en la nevera.

  • 500 ml de leche entera.
  • 3 yemas de huevo mediano.
  • 60 g de azúcar.
  • 15 g de maicena.
  • 5 ml de extracto de vainilla.
  • 4 galletas María, opcionales.

Reserva las claras para otra preparación y guárdalas enseguida en la nevera en un recipiente cerrado. Para esta receta solo necesitas las yemas; añadir los huevos completos cambia la textura y el sabor.

Cómo hacer natillas de vainilla paso a paso

  1. Separa 100 ml de la leche fría y mézclalos con la maicena hasta disolverla. No debe quedar polvo pegado al fondo. Incorpora las yemas y el azúcar y remueve con las varillas hasta obtener una mezcla uniforme.
  2. Calienta los otros 400 ml de leche en una cazuela a fuego medio. Retírala cuando esté muy caliente y empiece a humear, antes de un hervor fuerte.
  3. Vierte aproximadamente la mitad de esa leche sobre las yemas en un hilo fino, removiendo constantemente. Así elevas su temperatura de forma gradual y reduces el riesgo de que cuajen de golpe.
  4. Devuelve toda la mezcla a la cazuela. Cocina a fuego bajo o medio-bajo durante unos cinco a ocho minutos, removiendo también las esquinas y el fondo. Cuando espese y aparezcan las primeras burbujas suaves, mantén la cocción un minuto más, sin un hervor violento.
  5. Retira del fuego y añade el extracto de vainilla. Si observas algún grumo pequeño, pasa la crema inmediatamente por un colador fino.
  6. Reparte en cuatro cuencos poco profundos. Deja que pierdan el calor intenso unos veinte minutos y refrigera; no los mantengas horas sobre la encimera. Cuando estén fríos, tápalos. Añade una galleta al servir si quieres que conserve algo de textura.

Consejo para ajustar la textura

Las natillas parecen más líquidas en caliente y espesan al enfriar. No añadas harina o maicena directamente a la crema terminada: formará grumos y necesitaría otra cocción.

Una variación discreta

Para unas natillas menos aromáticas, utiliza 2,5 ml de vainilla en lugar de 5 ml. El resto de cantidades y tiempos no cambia.

Conservación

Guárdalas tapadas en la nevera y consúmelas en dos días. Utiliza una cuchara limpia para servir y evita congelarlas, porque pueden perder su textura homogénea.

Con fuego suave y un buen enfriado tendrás un postre de cuchara clásico, sencillo de repartir y preparar con antelación.

Si prefieres el sabor del cacao, prueba las natillas de chocolate caseras sin nata.

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