Alfajores de Maicena: historia, receta tradicional y versión saludable
🍪 Alfajores de Maicena: el abrazo dulce del Río de la Plata
🌎 Introducción e historia
Antes de ser argentinos, los alfajores fueron árabes.
Su nombre viene del árabe al-hasú, que significa “relleno”. Los moriscos llevaron sus dulces a España, y desde allí cruzaron el Atlántico. En el siglo XIX, los conventos y panaderías del Río de la Plata adoptaron la idea… pero con alma propia: galletitas suaves unidas por dulce de leche.
Los primeros alfajores argentinos se vendían en Córdoba a mediados del siglo XIX. Luego, en Buenos Aires, un confitero llamado Augusto Chammás creó la versión redonda con dos tapas y relleno cremoso. Desde ahí, la receta se extendió por todo el país, conquistando Uruguay, Paraguay y más tarde Perú y Chile.
El de maicena es una evolución más casera y delicada, donde la fécula de maíz da esa textura tierna y desmenuzable que casi se derrite en la boca. Es el postre de las meriendas, los cumpleaños y las sobremesas familiares.
🍴 Ingredientes
Versión tradicional:
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200 g de mantequilla (a temperatura ambiente)
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150 g de azúcar glas
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3 yemas de huevo
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1 cucharadita de esencia de vainilla
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Ralladura de 1 limón
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200 g de harina de trigo
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300 g de maicena (fécula de maíz)
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1 cucharadita de levadura o polvo de hornear
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Dulce de leche repostero para rellenar
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Coco rallado para los bordes
Versión saludable:
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120 g de mantequilla o aceite de coco
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100 g de eritritol o panela molida
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3 yemas
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1 cucharadita de vainilla natural
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100 g de harina integral o de avena
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200 g de maicena
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1 cucharadita de levadura
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Dulce de leche sin azúcar o pasta de dátiles con yogur
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Coco rallado sin azúcar
👩🍳 Paso a paso
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Bate la mantequilla con el azúcar glas hasta que quede cremosa y clara.
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Añade las yemas, la vainilla y la ralladura de limón.
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Tamiza los secos (harina, maicena y levadura) e incorpóralos poco a poco.
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Forma una masa suave (no la amases demasiado), envuélvela en film y refrigérala 30 minutos.
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Estira la masa sobre una superficie enharinada hasta dejarla de unos 5 mm de grosor.
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Corta círculos con un cortador y colócalos en una bandeja de horno.
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Hornea a 170 ºC durante 10–12 minutos. Deben quedar pálidos, no dorados.
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Deja enfriar completamente antes de rellenar con dulce de leche.
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Une las tapas, presiona suavemente y pasa los bordes por coco rallado.
Resultado: un bocado tierno, aromático y adictivo.
🌿 Beneficios y curiosidades
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La maicena aporta ligereza y hace que la textura sea más digerible.
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El dulce de leche, aunque calórico, contiene calcio y proteínas. En pequeñas porciones, es energía rápida para el cerebro.
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En Argentina, hay más de 40 tipos de alfajores industriales registrados, pero el casero de maicena sigue siendo el más amado.
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El Día del Alfajor se celebra el 25 de mayo en Argentina, coincidiendo con la Revolución de 1810: un dulce patriótico, literalmente.
Curiosidad: la marca Havanna hizo del alfajor un emblema exportable. Pero la versión casera, con coco y dulce de leche, sigue teniendo un encanto nostálgico que ninguna fábrica puede copiar.
💭 Reflexión final
Los alfajores son el tipo de dulce que te conecta con lo esencial: compartir algo pequeño, hecho con amor.
Porque no hay modernidad ni receta fit que pueda sustituir el sabor de un recuerdo.
Y este postre, más que un bocado, es eso: una memoria dulce que une generaciones.


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