Historia:

El cocido madrileño es uno de los platos más representativos de la gastronomía de Madrid y tiene una historia rica que se remonta a siglos atrás. Inicialmente conocido como un plato humilde, consumido principalmente por las clases trabajadoras, el cocido es un guiso contundente que combina garbanzos, verduras y diversas carnes. Surgió como una forma eficiente de aprovechar los ingredientes locales y proporcionar una comida abundante y completa para quienes realizaban trabajos físicos.

Con el paso del tiempo, el cocido se convirtió en un plato estrella de la cocina madrileña, siendo servido en tabernas y restaurantes como una comida de varios pasos: primero, la sopa; luego, los garbanzos con verduras; y finalmente, las carnes. Aunque cada hogar y restaurante tiene su propia receta, el cocido sigue siendo un plato que une a las familias y es una tradición en muchas casas, especialmente en los meses más fríos.

Beneficios de los alimentos:

  • Garbanzos: Son una excelente fuente de proteínas vegetales, fibra y minerales como el hierro, magnesio y fósforo. Ayudan a mantener el sistema digestivo en buen estado, promueven la saciedad y son beneficiosos para la salud cardiovascular.
  • Zanahorias y repollo: Las zanahorias son ricas en vitamina A, que favorece la salud visual, mientras que el repollo aporta antioxidantes y compuestos sulfurosos que ayudan a detoxificar el cuerpo y reducir el riesgo de cáncer.
  • Chorizo y morcilla: Aunque deben consumirse con moderación, aportan proteínas y hierro. Estos embutidos enriquecen el sabor del plato, y la morcilla contiene hierro hemo, que es más fácil de absorber por el cuerpo que el hierro no hemo de las plantas.
  • Caldo de huesos: Rico en colágeno y minerales esenciales, el caldo de huesos ayuda a fortalecer las articulaciones y mejorar la salud de la piel, además de ser una fuente reconfortante de nutrientes esenciales.

Receta:

Ingredientes:

  • 300 g de garbanzos
  • 1 trozo de morcillo de ternera
  • 1 muslo de pollo
  • 1 hueso de jamón
  • 1 trozo de chorizo
  • 1 trozo de morcilla
  • 2 zanahorias
  • 1 patata grande
  • 1 puerro
  • 1 repollo pequeño
  • Sal al gusto
  • Fideos finos (para la sopa)

Preparación:

  1. Poner los garbanzos en remojo la noche anterior.
  2. En una olla grande, añadir los garbanzos escurridos, el morcillo, el pollo y el hueso de jamón. Cubrir con agua fría y llevar a ebullición.
  3. Desespumar y bajar el fuego. Cocinar a fuego lento durante unas 2 horas.
  4. Pelar y cortar las zanahorias, patata y puerro, y añadir a la olla. Cocinar por 30 minutos más.
  5. Mientras tanto, cocer el repollo en una olla aparte hasta que esté tierno. Reservar.
  6. Añadir el chorizo y la morcilla al cocido en los últimos 15 minutos de cocción.
  7. Retirar las carnes y las verduras, y colar el caldo. Cocinar los fideos en el caldo para preparar la sopa.
  8. Servir en tres tiempos: primero la sopa, luego los garbanzos y verduras, y finalmente las carnes.

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