Pasta corta con brócoli y limón en un plato
Imagen ilustrativa generada con IA.

Esta pasta con brócoli y limón se prepara en una sola olla: aprovechas el agua de cocción para ligar una salsa ligera de aceite de oliva y limón, sin añadir nata. La clave está en incorporar el brócoli al final para que la pasta y la verdura terminen a la vez.

Raciones: 2. Tiempo aproximado: 20 minutos.

Ingredientes para dos personas

  • 180 g de pasta corta.
  • 250 g de brócoli limpio, en ramilletes pequeños.
  • 2 cucharadas de aceite de oliva.
  • 1 diente de ajo pequeño.
  • Medio limón: ralladura y 1–2 cucharadas de zumo.
  • Sal y pimienta al gusto.

Cómo hacer pasta con brócoli y limón

1. Prepara la verdura y el limón

Lava el brócoli y divide los ramilletes en piezas de unos 2 cm. Pela la parte fibrosa del tallo y córtalo pequeño si quieres aprovecharlo. Lava bien el limón y ralla solo la piel amarilla; la parte blanca puede amargar. Pica el ajo fino.

2. Cuece todo en la misma olla

Hierve agua suficiente para cubrir holgadamente la pasta, añade sal y echa la pasta. Consulta el tiempo del paquete. Cuando falten 4–5 minutos, incorpora el brócoli. Prueba ambos antes de escurrir: la pasta debe quedar a tu gusto y el brócoli tierno, conservando algo de textura. Reserva una taza de agua de cocción.

3. Liga la salsa sin nata

Escurre y deja la mezcla en el colador. En la misma olla, a fuego bajo, calienta el aceite con el ajo durante 30–45 segundos, sin dorarlo demasiado. Retira del fuego y añade la ralladura, una cucharada de zumo y tres cucharadas del agua reservada. Devuelve la pasta y el brócoli a la olla y mezcla con energía.

Si queda seca, añade agua de cocción de cucharada en cucharada. Prueba antes de añadir más limón y termina con pimienta. Sirve enseguida: al reposar, la pasta absorbe líquido y la salsa pierde fluidez.

Trucos para que quede sabrosa

El tamaño del brócoli importa más que un minuto exacto de reloj: piezas grandes pueden quedar duras mientras la pasta ya está lista. Si utilizas brócoli congelado, sigue las indicaciones de su envase y comprueba el punto. Evita hervir el zumo de limón durante toda la cocción; añadirlo al final permite ajustar mejor su intensidad.

Variaciones y con qué acompañarla

Puedes añadir garbanzos cocidos, escurridos y calentados junto con la pasta. Un poco de queso rallado también combina bien, aunque cambia el sabor y añade lácteos. Revisa las etiquetas si necesitas adaptar la receta por alergias; la pasta habitual contiene trigo.

Para alternar platos sin complicarte, visita la sección de recetas fáciles y las propuestas de verduras del blog.

Cómo ajustar la receta para más personas

Para cuatro, duplica los ingredientes y utiliza una olla amplia. No hace falta duplicar el zumo desde el principio: añade la mitad, mezcla y prueba. Si necesitas cocinar por tandas, reserva agua de cada cocción para recuperar la textura antes de servir.

 

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