Este bizcocho de leche caliente tiene una miga ligera y un sabor suave a vainilla. La leche se incorpora templada con la mantequilla fundida, mientras que los huevos batidos aportan el aire que necesita la masa. Es una receta de despensa para acompañar un café, sin rellenos ni coberturas que compliquen la preparación. Con un molde de tamaño adecuado y unos minutos de atención al batido, conseguirás un bizcocho alto que se corta con facilidad. Puedes hacerlo la tarde anterior y tener la merienda preparada.

Tiempo y raciones

Preparación: 20 minutos. Cocción: 35–40 minutos. Enfriado: 1 hora. Raciones: 8. Molde redondo de 20 cm.

Ingredientes

  • 3 huevos M a temperatura ambiente
  • 150 g de azúcar
  • 180 g de harina de trigo común
  • 8 g de levadura química
  • 120 ml de leche entera
  • 60 g de mantequilla
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal

Elaboración paso a paso

1. Prepara el horno y el molde

Precalienta el horno a 175 °C, con calor arriba y abajo. Forra la base del molde con papel y engrasa ligeramente los laterales. Tamiza la harina junto con la levadura y la sal. Deja todos los ingredientes medidos, porque conviene terminar la mezcla sin interrupciones una vez que los huevos estén batidos.

2. Bate los huevos

Pon los huevos y el azúcar en un cuenco amplio. Bate con varillas eléctricas durante 5–7 minutos, hasta que aumenten de volumen y dejen una cinta visible al caer. No te guíes solo por el reloj: la mezcla debe verse pálida, espesa y con burbujas muy pequeñas.

3. Calienta la leche

Calienta la leche y la mantequilla en un cazo hasta que esta se funda. Retira antes de que hierva y añade la vainilla. Debe estar caliente pero sin borbotear. Incorpora la harina a los huevos en dos tandas con una espátula, usando movimientos envolventes para conservar el aire.

4. Integra y hornea

Mezcla dos cucharadas de masa con la leche caliente para aligerarla. Vierte esta preparación poco a poco sobre el resto y remueve suavemente. Pasa al molde y hornea 35–40 minutos en la zona central. Comprueba con una brocheta: debe salir sin masa húmeda. Deja reposar diez minutos, desmolda y enfría sobre una rejilla.

Consejos para que salga bien

No abras la puerta durante los primeros treinta minutos. Un molde mayor dará un bizcocho más bajo y puede acortar la cocción; uno demasiado pequeño favorece que quede crudo en el centro. Si se dora pronto, cúbrelo con aluminio cuando la superficie ya esté asentada. La leche no debe estar hirviendo al tocar la mezcla de huevo. Mezcla siempre con suavidad y no sigas batiendo una vez incorporada la harina.

Variaciones y sustituciones

Puedes añadir la ralladura fina de medio limón o media naranja, evitando la parte blanca. Para una versión sin lactosa, utiliza leche y mantequilla sin lactosa en las mismas cantidades. No sustituyas directamente la harina por almendra molida: la estructura y la absorción cambian. Si quieres terminarlo con azúcar glas, espolvorea una cucharadita cuando esté completamente frío.

Conservación

Una vez frío, guarda el bizcocho en un recipiente hermético en un lugar fresco y seco durante 2–3 días. Si hace calor, refrigéralo bien protegido y deja templar cada porción antes de servir. También puedes congelarlo en rebanadas, separadas con papel, hasta dos meses. Descongela solo lo que vayas a consumir para evitar que se reseque.

Su sabor sencillo permite disfrutar de la miga sin añadir nada más. ¿Lo acompañarías con café o con un vaso de leche?

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