TARTA DE CHOCOLATE ESPECIADA CON DÁTILES
Un viaje entre el cacao de Dubái, el dulzor natural del desierto y el aroma de las especias que despiertan los sentidos.
🕰️ Un poco de historia y contexto
Dicen que el chocolate de Dubái es una experiencia sensorial, una joya moderna inspirada en las raíces del cacao más puro y las especias del mercado de Deira.
No es casualidad: en los últimos años, los chefs emiratíes han llevado el cacao a otro nivel, fusionándolo con dátiles, azafrán, cardamomo o agua de rosas.
El resultado son postres elegantes, intensos y, sobre todo, llenos de identidad.
Esta tarta nace de esa mezcla de culturas: un guiño al lujo discreto del chocolate de Dubái, pero con un alma más casera, cálida y terrenal.
Su base no lleva azúcar refinado; el dulzor viene de los dátiles, como en los antiguos postres del desierto, donde cada ingrediente debía tener un propósito.
🍰 Ingredientes (para 8 porciones)
Para la base:
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200 g de dátiles Medjool sin hueso (remojados en agua caliente 10 min)
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100 g de almendras molidas
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2 cucharadas de cacao puro sin azúcar
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1 cucharada de aceite de coco derretido
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1 pizca de sal marina
Para la crema de chocolate:
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200 g de chocolate negro (mínimo 70%)
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200 ml de leche de coco (la parte espesa)
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1 cucharadita de canela
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½ cucharadita de cardamomo molido
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1 cucharadita de extracto de vainilla natural
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1 pizca de pimienta negra (opcional, para realzar el cacao)
Para decorar (opcional pero mágico):
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Pétalos secos de rosa o pistachos picados
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Ralladura de naranja o escamas de sal fina
🧰 Materiales necesarios
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Un molde desmontable de unos 20 cm de diámetro
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Procesador de alimentos o batidora potente
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Cazo o recipiente para baño maría
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Espátula de silicona
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Papel vegetal para la base
👩🍳 Preparación paso a paso
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Prepara la base:
Escurre bien los dátiles y colócalos en el procesador con las almendras, el cacao, el aceite de coco y la sal.
Tritura hasta obtener una masa densa y pegajosa, como si fuera una plastilina suave.
Si está demasiado seca, añade una cucharadita de agua del remojo.
Extiende la mezcla en el molde con papel vegetal y presiona bien hasta formar una base firme y uniforme.
Métela en la nevera mientras preparas la crema. -
Funde el chocolate:
Coloca el chocolate troceado en un recipiente al baño maría (sin que toque el agua) y remueve con paciencia.
Añade la leche de coco y mezcla hasta obtener una crema suave y brillante.
Incorpora las especias: la canela, el cardamomo, la vainilla y, si te atreves, una pizca de pimienta negra.
Este toque transforma el sabor: el chocolate se vuelve más profundo, más sensual. -
Monta la tarta:
Saca la base de la nevera y vierte encima la crema de chocolate templada.
Alisa la superficie con una espátula.
Déjala enfriar primero a temperatura ambiente y luego en la nevera al menos 3 horas.
Cuanto más repose, más intensa será la textura. -
Decora y sirve:
Justo antes de servir, añade los pétalos de rosa, los pistachos o la ralladura de naranja.
Cada opción cambia el carácter del postre: la rosa lo vuelve romántico, el pistacho exótico, la naranja brillante.
⚖️ Información nutricional aproximada (por porción)
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Calorías: 315 kcal
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Proteínas: 6 g
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Grasas: 20 g (principalmente insaturadas)
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Hidratos de carbono: 28 g
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Azúcares naturales: 18 g
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Fibra: 5 g
💡 Consejos y variaciones
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Puedes sustituir la leche de coco por nata vegetal o yogur griego si prefieres una textura más fresca.
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Si usas chocolate de Dubái o de origen árabe, busca los que incluyen infusión de azafrán o agua de rosas: realzan las notas aromáticas.
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Para una versión sin gluten, asegúrate de que el cacao y las almendras estén certificados.
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Congélala una hora antes de servir si quieres un efecto “semifrío”.
🌿 Beneficios y curiosidades
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Los dátiles son una fuente natural de energía, ricos en potasio y magnesio. En la cultura árabe, se consideran un símbolo de hospitalidad y abundancia.
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El chocolate negro mejora el estado de ánimo y estimula la producción de serotonina.
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El cardamomo y la canela ayudan a mejorar la digestión y equilibrar el azúcar en sangre.
Esta tarta no solo se come, se contempla.
Tiene algo ritual, como un pequeño lujo diario que te conecta con los sabores del mundo y con tu propio tiempo.




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