🌾 Introducción e historia

La Tarta de Santiago no es solo un postre, es una huella del Camino. Nació en Galicia, entre peregrinos y monasterios, como una ofrenda sencilla hecha con lo que abundaba: almendras, huevos y azúcar.
No lleva harina, y eso no era una moda “sin gluten”, sino una cuestión práctica: en la Galicia medieval, el trigo era caro y las almendras, un lujo reservado para días santos.

El primer registro escrito de la receta aparece en 1577, en los archivos de la Universidad de Santiago, bajo el nombre de “torta real”. Pero su fama creció con los siglos, hasta que en el siglo XX se convirtió en el símbolo dulce del peregrino: una recompensa tras días de esfuerzo.

La cruz de Santiago que adorna su superficie es más que decoración: es un sello identitario. Antiguamente se usaba una plantilla de metal que se colocaba antes de espolvorear azúcar glas. Hoy, sigue siendo el gesto final que conecta el postre con su origen espiritual.


🍴 Ingredientes

Versión tradicional:

  • 250 g de almendra molida

  • 250 g de azúcar

  • 5 huevos

  • Ralladura de un limón

  • 1 cucharadita de canela

  • Azúcar glas para decorar

  • (Opcional) un chorrito de licor de orujo o brandy

Versión saludable:

  • 200 g de almendra molida

  • 50 g de harina de avena o de almendra extra (para dar estructura)

  • 100 g de eritritol o panela

  • 4 huevos

  • Ralladura de limón ecológico

  • Canela Ceylán

  • Azúcar glas sin refinar o de coco para espolvorear


👩‍🍳 Paso a paso

  1. Precalienta el horno a 180 ºC.

  2. Bate los huevos con el azúcar hasta que la mezcla blanquee.

  3. Añade la almendra molida, la ralladura de limón y la canela. Mezcla con movimientos envolventes.

  4. Si quieres un toque más húmedo, añade el chorrito de orujo o brandy.

  5. Vierte la mezcla en un molde redondo forrado con papel vegetal o untado con mantequilla.

  6. Hornea durante 30-35 minutos, hasta que la superficie esté dorada.

  7. Deja enfriar, coloca la plantilla de la Cruz de Santiago en el centro y espolvorea con azúcar glas.

  8. Retira la plantilla con cuidado… y ahí está: la cruz perfecta sobre un mar de almendra dorada.


🌿 Beneficios y curiosidades

  • La almendra es fuente natural de vitamina E, calcio y magnesio, esenciales para el sistema nervioso y la piel.

  • Al no llevar harina, es apta para celíacos y se digiere mejor que muchas tartas clásicas.

  • Su equilibrio entre grasa buena y proteína la convierte en una opción energética y saciante.

  • En los antiguos caminos, los peregrinos la comían para reponer fuerzas. Hoy, sigue cumpliendo ese mismo propósito: nutrir cuerpo y espíritu.

Curiosidad: en Santiago, hay pastelerías que preparan la tarta con recetas guardadas durante generaciones, y cada familia defiende que la suya “es la auténtica”. Pero todas comparten algo: ese aroma a tradición que llena la casa de domingo.


💭 Reflexión final

La Tarta de Santiago no es un postre de vitrina. Es un símbolo de camino recorrido.
De esfuerzo, fe y celebración.
Cuando la prepares, recuerda que estás repitiendo un gesto que lleva siglos honrando la vida: compartir algo dulce después del esfuerzo.

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