Cheesecake tropical sin horno
El postre que viaja desde el Mediterráneo hasta el Caribe
El cheesecake tiene sus raíces en la antigua Grecia. Se dice que los atletas de los Juegos Olímpicos del 776 a.C. comían una versión primitiva hecha con queso fresco y miel.
Con los siglos, este dulce cruzó océanos, evolucionando en cada cultura. En el Caribe, la piña y el coco le dieron un alma nueva: más fresca, más ligera y perfecta para el calor.
El poder de sus ingredientes
-
Piña natural: diurética, rica en bromelina, una enzima que mejora la digestión y reduce la inflamación.
-
Coco: fuente de grasas MCT, energía inmediata para el cerebro. Su sabor exótico eleva cualquier postre.
-
Yogur natural o queso fresco batido: proteínas y calcio sin exceso de grasa.
Ingredientes
-
200 g de galletas integrales o de avena trituradas
-
50 g de aceite de coco derretido
-
300 g de yogur griego natural
-
100 g de queso fresco batido
-
150 g de piña natural triturada
-
2 cucharadas de coco rallado
-
1 cucharadita de miel o sirope natural
Preparación
-
Mezcla las galletas con el aceite de coco y presiona en la base de un molde.
-
En otro bol, mezcla yogur, queso y piña triturada.
-
Vierte sobre la base y deja enfriar 4 horas.
-
Espolvorea coco rallado antes de servir.
Beneficios
-
Refrescante, ligera y rica en fibra.
-
Mejora la digestión y aporta energía limpia.
-
Ideal para verano o después de comidas copiosas.
Macros por ración
Calorías: 230 kcal | Proteínas: 8 g | Grasas: 10 g | Carbohidratos: 25 g
Un bocado entre el mar Egeo y el Caribe. Dulce, fresco y con historia.


0 Comentarios