El hummus de remolacha es una tapa moderna y vibrante que fusiona la tradición árabe con la versatilidad de la cocina española. Ofrece una opción saludable y visualmente atractiva, ideal para cualquier ocasión.

Receta Exprés

Ingredientes y Preparación para el Aficionado Ocupado

La clave para una versión rápida de esta tapa es utilizar ingredientes ya cocidos, lo que minimiza drásticamente el tiempo de preparación.

La receta base consiste en garbanzos y remolacha cocidos, zumo de un limón pequeño, un chorrito de aceite de oliva virgen extra (AOVE), un diente de ajo, una pizca de sal, y especias como comino o semillas de sésamo. El proceso es notablemente sencillo: todos los ingredientes se colocan en un vaso de batidora y se trituran hasta conseguir una pasta "suave y homogénea". Para lograr la textura deseada, se puede añadir una cucharada extra de AOVE o un chorrito de agua si la mezcla resulta demasiado espesa. 

Variaciones y Matices para un Paladar Refinado

Aunque la receta básica es simple, el hummus de remolacha se presta a numerosas variaciones. Una de las más comunes es la adición de tahini, una pasta de sésamo que aporta una cremosidad y un sabor más profundo y auténtico. Mientras que algunas recetas lo omiten , su inclusión es una elección que enriquece el perfil gustativo del plato. Para acompañar, los "crudités" de verduras son la opción clásica, como palitos de zanahoria, pepino o apio. No obstante, la versatilidad de la tapa permite maridajes más creativos, como crackers de semillas, tostadas de pan de masa madre o incluso como un ingrediente para hamburguesas.

Perfil Nutricional: Un Análisis de sus Propiedades Saludables

El hummus de remolacha es reconocido por ser una opción saludable. Contiene una combinación de proteínas y fibra provenientes de los garbanzos, así como grasas saludables del aceite de oliva y del tahini. No obstante, al analizar los datos nutricionales, se observa una notable discrepancia en el contenido calórico por porción, con un rango que va desde 83 kcal hasta 128 kcal.

La diferencia de 45 kcal por porción no es un error, sino una consecuencia directa de la receta. La versión con mayor contenido calórico incluye tahini, un ingrediente denso en grasas y, por lo tanto, en energía. Esto ilustra una lección fundamental para la cocina: el perfil nutricional de un plato puede variar significativamente con solo modificar los ingredientes o sus cantidades. Para el consumidor, esto significa que ajustar el aceite de oliva o el tahini es una forma efectiva de controlar el aporte calórico total, permitiendo adaptar la tapa a diferentes necesidades dietéticas.


Maridaje y Presentacn: Un Toque de Arte para el Plato

Para elevar la tapa de un simple aperitivo a una obra culinaria, la presentación es clave. Se recomienda servir el hummus y los crudités en "bowls o platos vistosos" y decorar con semillas de sésamo o pipas de calabaza. El color vibrante del hummus lo convierte en un plato atractivo visualmente. En cuanto a las bebidas, el hummus se marida de manera sorprendente con vinos frescos, como un Sauvignon Blanc, especialmente cuando se combina con otros elementos como un tartar de trucha.    



0 Comentarios