Pisto Manchego
Historia:
El pisto manchego es un plato que tiene sus raíces en la región de La Mancha, famosa por las aventuras de Don Quijote. Esta receta se remonta a las tradiciones agrícolas de la zona, donde las verduras eran abundantes y los campesinos las cocinaban a fuego lento para aprovecharlas al máximo. Tradicionalmente, el pisto se cocinaba en grandes cazuelas de barro sobre fuego de leña, y era un plato sencillo y nutritivo que permitía a las familias alimentarse durante las jornadas más duras en el campo.
Con el tiempo, el pisto ha llegado a otras regiones de España, y aunque cada lugar le da su toque personal, la versión manchega sigue siendo la más conocida. Es un plato que celebra la riqueza de las hortalizas locales y se disfruta tanto como plato principal acompañado de huevos fritos o como guarnición de carnes y pescados.
Beneficios de los alimentos:
- Tomates: El componente base del pisto, los tomates son una excelente fuente de licopeno, un antioxidante que ha demostrado proteger contra enfermedades cardiovasculares y ciertos tipos de cáncer. También aportan vitamina C y potasio, esenciales para la salud del corazón y el sistema inmunológico.
- Pimientos: Ricos en vitamina C, los pimientos no solo mejoran el sistema inmunológico, sino que también son antioxidantes poderosos que protegen las células del daño causado por los radicales libres.
- Calabacines: Aportan fibra dietética que ayuda a regular el sistema digestivo, además de contener antioxidantes como la vitamina C y beta-carotenos que favorecen la salud ocular y de la piel.
- Aceite de oliva virgen extra: Esencial en la dieta mediterránea, el aceite de oliva es conocido por sus grasas saludables que reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares y su contenido en antioxidantes, que combate la inflamación.
Receta:
Ingredientes:
- 1 kg de tomates maduros
- 2 pimientos verdes
- 1 pimiento rojo
- 1 calabacín grande
- 1 cebolla
- 2 dientes de ajo
- Aceite de oliva virgen extra
- Sal y pimienta al gusto
- 2 huevos (opcional)
Preparación:
- Pelar los tomates y cortarlos en trozos pequeños. Reservar.
- Picar la cebolla, los pimientos y el calabacín en dados.
- En una sartén grande, calentar aceite de oliva y añadir la cebolla. Sofreír hasta que esté transparente.
- Añadir los pimientos y el ajo picado, y cocinar a fuego medio hasta que los pimientos estén blandos.
- Incorporar el calabacín y cocinar por unos minutos.
- Agregar los tomates picados, sal y pimienta al gusto. Cocinar a fuego lento durante unos 30 minutos, removiendo ocasionalmente, hasta que las verduras estén bien integradas y el tomate se haya reducido.
- Si se desea, freír unos huevos aparte y servir el pisto acompañado de estos.


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